viernes, 8 de enero de 2010

Cimientos


"No hay civilización sin estabilidad social. No hay estabilidad social sin estabilidad emocional."
Aldous Huxley

No se trata de discriminar, pero no estoy de acuerdo con la adopción entre gays y lesbianas en México. Apoyo el matrimonio gay porque las personas tienen el derecho a ser felices con quien elijan. Mi desacuerdo no radica en el hecho de lo mal o bien que pueda ser educado un niño por padres homosexuales, pues claro está que cualquier persona debe estar muy preparada para poder adoptar.
Todos defienden los derechos de los homosexuales y sus sentimientos, pero de verdad ¿alguien se ha puesto a pensar en el niño adoptado y en su entorno?
Vivimos en un país que ocupa el lugar 72 en corrupción y el 99 en equidad de género a nivel mundial, donde aún existen los linchamientos, donde el narco es una opción laboral, donde (según la UNESCO) 32 millones de mexicanos no terminan la primaria y uno de cada 10 no sabe leer ni escribir. Y lo más lamentable es que México es el tercer lugar mundial en maltrato infantil, después de USA y Portugal. Seamos sinceros, la nación no está preparado para este paso.
¿Se dan cuenta del rezago cultural que hay? ¿Se dan cuenta de toda la mentalidad que debemos cambiar antes? Tenemos que trabajar en esas lagunas sociales. En el Tetris cuando no acomodas correctamente las piezas vas dejando huecos y terminas perdiendo. Algo similar pasa con el Jenga y con cualquier estructura que no tiene buenos cimientos: se cae.
Los niños son muy crueles y cada vez hay más pequeños involucrados en el fenómeno bullyin ( humillaciones psicológicas, físicas, sociales y hasta sexuales). Los chicos temen asistir a las escuelas, incluso han ocurrido casos extremos como el suicidio infantil. No quisiera que niños que sólo buscan ser amados y adoptados sean discriminados en sus escuelas por este país al que le falta muchos años de cultura.
Por ejemplo en la primaria en la que estudiaba había niños que hacían burla a otros que venían de una casa hogar. Después tuve una compañera a la que molestaban porque ella y su hermana tenían los mismos apellidos de su madre. Incluso algunas veces llegaron a decirme cosas hirientes porque no tenía mamá. Claro que ahora sé que esos bullies son unos inútiles, pero de pequeño no te das cuenta.
Los sentimientos de un niño son muy frágiles, para ellos el amor de sus padres está bien porque no conocen la sexualidad. Ser adoptado debe ser algo muy fuerte, ¿ahora se imaginan serlo de padres homosexuales? Si todos tenemos derechos, creo que los pequeños deberían opinar si quieren tener papás homosexuales u heterosexuales.
No todo lo liberal, nuevo y “europeo” tiene que ser tan bueno (sobre todo cuando es evidente que fue una estrategia política del PRD). ¡No caigamos en “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley!
Tampoco me digan que así se dan los buenos cambios: a chingadazos y revoluciones. Porque lo que queremos evitar es la violencia. ¿O no son los que apoyan este movimiento los mismos que exigen paz mundial? Porque también conozco “liberales” aberrantes y gente que apoya absolutamente cualquier asunto por novedad.
Además: ¿Se indignan de mi “intolerancia”? ¿Se sienten muy liberales/openmind? Si en este país todos discriminan al “gordito” ,“rarito”, “jotito”, “naquito”, “rancherito”, “negrito”, etc… ¿Quieren sentirse capaces? Empiecen por ustedes mismos la próxima vez que vayan a juzgar a alguien.
Para que crezca una planta y dé frutos, se necesita abonar la tierra. Aún tenemos muchas actitudes que cambiar. No queramos correr sin antes aprender a caminar, pues no sabemos a quien atropellaremos en el camino.