martes, 4 de agosto de 2015

Quiero.


No quiero que tardes horas en contestarme, no quiero leer que te gusta el estilo de alguien más... es más ni siquiera quiero que te guste mi estilo. 

No quiero conocer a tus amigos, no quiero que mis amigas me vuelvan a preguntar jamás por ti, no quiero llevarte a mi iglesia, no quiero que me quieras, no quiero gustarte ni quiero que me digas cosas lindas.

No quiero invitarte a ningún lugar nunca más, no quiero que se te olvide mi cumpleaños, no quiero que me dejes plantada, no quiero que me digas que hay que vernos cuando ni siquiera está en tus intenciones: prefiero que no me digas nada.

No quiero esperarte nunca más, no quiero que me ignores cuando te estoy contando algo, no quiero oírte hablar de dinero todo el tiempo, no quiero tener negocios contigo, no quiero pelear contigo, no quiero que me dejes en visto, no quiero sentir que haces cosas para herirme, no quiero sentir que disfrutas herirme, no quiero que me hagas llorar, no quiero que me hagas reír cuando estoy enojada.

No quiero que pienses que me gustas, no me gustas. 

No tengo motivos para quererte y sin embargo por alguna inusual razón, se me salió esto de control y lo hago. No quiero decir que te quiero, mucho menos que te extraño, no quiero que me hagas llorar, no quiero que mis hijos tengan tus genes, no quiero escribir cosas que nunca leerás, no quiero sentir que no te importo, no quiero que pienses que estoy enamorada de ti o que te voy a rogar o que un día llamaré de madrugada para decirte que te amo (así como tú), no quiero dedicarte canciones, ni compartir cosas importantes contigo.

Siempre he sabido que no se puede, desde el primer día. Jamás he pensado en andar contigo, ni quiero que pienses que algún día te vi en mi futuro tejiendo zapatitos para tus nietos o presentándote con mi familia. Es otro tipo de ilusión, como saber que hay alguien con quien puedes contar de manera especial, compartir historias, reír sin parar o llorar cuando se debe llorar. Es algo como más propio, más íntimo. 

lunes, 25 de mayo de 2015

Corro en círculos para no alejarme


Todos sabemos quien nos quiere y quien no, quién nos valora y quien está de paso. Lo sabemos desde siempre, porque el que tiene interés desde el principio, lo demuestra. Porque el que quiere, no busca pretextos sino oportunidades. Somos nosotros los que nos hacemos ilusiones con ideas que nunca van a pasar; y lo único que pasa es el tiempo, lo único que crece es esa sensación de incompletitud, ya no piensas en lo feliz que te hace sino en lo tonta que te hace sentir. Ese insondable vacío después de verle, esa incertidumbre de saber qué está pensando, esa sensación de ir a dormir con el arrepentimiento de haberte permitido caer en un hoyo donde solo hay cabida para más desilusiones.

Por supuesto que puedes tener mil charlas, ver cientos de videos y frases motivadoras que te convenzan efímeramente de que él no vale la pena, él se lo pierde, es un tonto que no se da cuenta que vales mil y que por supuesto no te mereces alguien que te quiera un día sí y otro no. Puedes hasta sentir que lo has superado, pero solo basta un "hola" - como si olfatearan que te alejas - para volver a hundirte como el primer día. ¿Qué hacer cuando sí sabes lo que tienes que hacer? Y a veces ya ni siquiera es hacer lo correcto, sino ¿cómo dejar de sentir? ¿cómo permanecer firmes y leales a nosotros mismos? ¿cuánto tiempo se vive así? ¿Será esta mi última lágrima? ¿Será este el último día que te vi?

jueves, 7 de mayo de 2015

101 pensamientos después de haberte conocido.

1.       Escríbeme, llámame, búscame, extráñame como yo a ti.
2.       Ya sabía que esto pasaría, ¿acaso no lo vi venir?
3.       Tú como el sol lejano y yo como el mar insondable; siempre juntos y siempre no.
4.       Me han dado tantas ganas de escribirte, pero temo que me ignores.
5.       Me ignoras. No sé si te das cuenta y no descifro si también lo disfrutas.
6.       Estoy cansada de darte señales. No sé si no te importa o si no te das cuenta.
7.       Cuando quiero escribirte, recuerdo que no buscamos ni tenemos en común el mismo fin.
8.       Ignoro porqué me atrevía a invitarte a salir, si ya conocía la respuesta.
9.       No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés.
10.   Todo era cuando tú querías, a la hora que querías y cuando podías. ¿Lo notaste?
11.   Jamás te tomaste la molestia de aceptar mis invitaciones, todo era un soez e implícito "no" en cada día.
12.   No sé por qué me está afectando de esta manera, si he salido de peores y con peores.
13.   ¿En qué momento se me escapó la alexitimia de las manos?
14.   Siempre que quise decirte todo lo lindo que me hacías sentir, te imaginaba como si disfrutaras ignorarme.
15.   No discierno si me duele más la caída o el corazón.
16.   Ojalá también pudiera untarme árnica en este corazón tan volátil y tan adicto a las odiseas.
17.   Es curioso que ya antes había sentido el raudo desenlace de lo que nunca empezó.
18.   Me da un poco de enfado conmigo el hecho de haberme permitido llegar a este caótico punto.
19.   Esa impulsiva necedad mía de cegarme en cada salida de emergencia.
20.   Las religiones no salvan y aún así complican la vida. En el fondo, al menos en mi caso, sé que es la razón por la que no daba(mos) el salto cuántico.
21.   ¿Por qué si iba bien apartándote de mis sentimientos de a poco me apasioné con una desmedida alocución?
22.   ¿Estaría arrepentida de no haberte dicho lo que siento?
23.   ¿Qué hubiera pasado si seguíamos así? ¿Nos habríamos enamorado? ¿Solo yo?
24.   Te tomé cariño.
25.   ¿Por qué tú? ¿Por qué de todas las (pocas) personas a las cuales pude abrirle mi corazón te elegí a ti para abatirme de esta forma?
26.   Creo que estaba un poco mejor cuando estaba peor y solo septiembre puede entenderme.
27.   Como yo, ¿sientes algo pero no lo dices? Este es un pensamiento demás idílico y surreal.
28.   No te imaginas cuántos días entre semana me desperté más temprano para alisarme el cabello con la precoz esperanza de verte tal vez más tarde.
29.   Mi suéter más lindo se quedó con ganas de abrazarte, usarlo era sinónimo de que no ibas a llegar.
30.   Me pregunto si seremos amigos más adelante.
31.   Evito escribir en mis redes sociales, no vaya a ser que se me desborde el corazón.
32.   Al final es inútil si ya estoy escribiendo en este blog.
33.   Estaba esperando a que viniera Inspector y Cabrito Vudú para exponerme a invitarte. Seguramente ibas a decir que no, pero la idea de preguntártelo me habría emocionado.
34.   Estuve tanto tiempo pensando en lo que me haces sentir y siempre me creí capaz de controlarlo un día más.
35.   Me ha pasado por la mente la pueril idea de enviarte una imagen de la lamparita de "Men In Black" o escribir un "." final, con el objetivo de pasar al siguiente capítulo o temporada como si hubiera existido un principio.
36.   Y en seguida recuerdo que... ¡Yo fui la última en escribir!
37.   No hay nada cobarde en ser honestos con nuestros sentimientos.
38.   Aún quiero ir al teatro contigo.
39.   Me urge que sepas que te extraño.
40.   Es difícil tener tanto que entregar y no toparme con alguien a quién me interese entregárselo y que esté interesado en recibirlo. Es como elegir "dificultad avanzada" en el juego de la vida.
41.   Tengo un trilce garabato en el corazón, pero todos los días desenredo un nudo.
42.   Ni yo valgo tan poco ni tú tanto como para merecer esto. Simplemente no es y ya.
43.   Lo bueno se vive y lo malo se escribe, pero escribir nunca puede ser tan vil si te hace sentir mejor, por lo que me mantengo positiva en esto de la desilusión.
44.   Hay veces que hasta me gusta este exquisito y afable dolor.
45.   Cada día es mejor que el otro, te pienso menos y hay días enteros que no recuerdo ni a quién tenía que recordar.
46.   Confieso que no he borrado nuestra conversación, no para encontrarme con tu existencia sino en caso de que las ganas de escribirte me acordonen y me obliguen a prescindir de la cordura.
47.   No te culpo, a veces ni yo tolero la vehemencia de mi ser.
48.   Te extraño, no importa si hay otros 100 bipolares pensamientos.
49.   ¿Qué le digo a nuestro futuro cuando me pregunte por ti?
50.   Tal vez lo mío no es ser sol, sino estrella. 
51.   Necesito a alguien sin pretextos, blindajes, evasivas ni salidas.
52.   Me alejo porque no pretendo hacer sufrir a mi corazón con tu indiferencia.
53.   Y a la vez corro en círculos para no alejarme.
54.   Si un día te preguntas la razón, piensa en toda la señalética que hay para llegar a tu corazón.
55.   Ojalá nunca leas estas cursilerías.
56.   Ojalá nunca pienses en mí, sería una lástima imaginar que nos pensamos y nos dejamos de hablar.
57.   Me da un ínfimo pesar haberme hecho ilusiones sin fundamentos.
58.   Nunca he sido tan valiente como para alejarme sin despedirme, tampoco tan cobarde.
59.   No soy la mejor soldada, pero tampoco quiero pelear contra mí.
60.   Jamás voy a entender porqué querías que te escribiera si siempre terminabas ignorándome. Nunca entendí tu estrategia ni el móvil de esta guerra.
61.   De hecho, nunca voy a entender nada.
62.   No voy a negar que me duele, a veces más, a veces sí lo niego.
63.   Esta maldita precaución que no me dejababa caminar descalza sobre tu corazón. Gracias.
64.   Algunas noches me siento como una especie de Garrick de Juan de Dios Peza, no puedo ni seguir mis peculiares advertencias.
65.   No estoy segura si me dolería menos si pudiéramos hablar de esto.
66.   Todo sería más sencillo si al menos supiera que me odias, que no te importo, que no quieres que te hable.
67.   No es que quisiera un día andar contigo, pero tampoco es como que me hiciera muy feliz no saber a donde íbamos.
68.   Las cartas por Whatsapps deberían ser ilegales, lo sé.  No me supero en intensidades, siempre.
69.   Nunca he sido de reproches, pero flotar en un limbo de "¿le reclamo o no le reclamo?" solo por no saber en donde se ubicaban mis pies, no era precisamente muy divertido.
70.   No answer is the best answer.
71.   Quien quiere, quiere y hace todo lo posible por estar, porque quiere estar y se nota, quien no quiere, no quiere y también se nota. ¿No?
72.   Tampoco es delito no querer, pero lo que sí es arbitrario es no aclararlo desde el principio.
73.   Uno no puede ir por la vida pretendiendo que puede gustarle a todos. A veces pasa, a veces se sufre. ¿y qué?
74.   ¿No es esta vida para sentir? Sentir es lo que nos separa de todo lo marchito.
75.   Lo que tiene que ser, será. A su debido tiempo, y con paciencia.
76.   Ser y hacer feliz nos debe salir del corazón.
77.   No me gusta sentirme enojada, ni desilusionada, ni ofendida, ni ignorada.
78.   Me encanta ser feliz y hacer feliz, lo mío es sonreír.
79.   No sé si quiero escribir mis otros 22 pensamientos para alguien a quien seguramente no le importo.
80.   Me pregunto si alguna vez te importó al menos por un segundo.
81.   Suéñame, me hace falta.
82.   ¿Para qué me arriesgaba a invitarte a ir al béisbol?
83.   Sé que no tardas en dar la estocada final, ya me estoy preparando.
84.   Ojalá te hayas divertido jugando conmigo, yo también me la pasé lindo.
85.   Me gustabas más cuando no te conocía.
86.   Te escribí algunos pocos y desdeñables poemas que nunca leerás.
87.   A veces me hubiera gustado arriesgarme un poco más, solo por el placer de seguir plasmando en papel tantas ilusiones.
88.   Dentro de todo, me di cuenta que soy capaz de sentir otra vez. Y eso, creo, está bien.
89.   No escribo para que me leas, escribo para mi Yo Del Futuro. Son una especie de consejos para una Ari más madura.
90.   Me aferro ingenuamente a que se nos pasará. ¿Pero qué?
91.   ¿Qué pensabas? ¿Qué sentías?
92.   ¿Para qué te conocí?
93.   Mis preguntas no van en busca de álgidas respuestas, son reflexivas.

94.   Si me paro de puntitas desde aquí puedo ver la mañana en la que bajé la guardia y desistí del blindaje que tenía en el corazón.
95.   Acuérdate de mí cuando me olvides.
96.   No voy a negar que volvería caer.
97.   Te voy a querer unos días más, en borrador por si las dudas.
98.   Casi es mayo y seguramente esta noche sea la última vez que llore.
99.   No lloro por ti, lloro por mí y por lo que me he permitido sentir.
100.           Ojalá en cada lágrima pudiera ir borrando todo (lo poco) que se de ti hasta olvidarte.
101.           Quisiera conocer el futuro para saber si vale la pena este pinche ridículo que estoy haciendo.
   

viernes, 20 de marzo de 2015

Carta a un día nublado.

Querido Sol Nublado:


a) El que no arriesga, no gana.
b) Soldado que huye, sirve para otra guerra.
c) Cuando hay interés se nota, y cuando no... se nota más.
d) Vive cada día como si fuera el último.
e) Lo que tiene que ser, será.

No sé la respuesta, porque ni siquiera quiero elegirla aunque supiera. Padecer alexitimia puede sonar divertido, pero es un problema colosal a la hora de interpretar incluso mis propios sentimientos. No quiero hacerme ideas en el corazón, pero tampoco quiero dejar pasar esta coincidencia si es que algo está pasando fuera de mi mente.
Me gusta verte, me gusta saludarte, me gusta saber de tu vida, me gusta decirte buenas noches, me gusta tu buen humor, me gusta tu sonrisa, me gustan tus multiplicaciones, me gustan los espasmos al miocardio cuando dices mi nombre. Me gustas tú, y tal vez nunca llegues a saberlo.
Encontrarse con otra persona igual de blindada emocionalmente me confunde, es como una pequeña montaña rusa y la verdad no quiero llegar al clímax de este tour. Aún hay tiempo de bajarse del barco antes de navegar en un mar desconocido y a la vez hay tanto tiempo de navegar si quieres ser el capitán. Pero sobre todo, aún podemos quedarnos en este muelle si lo que nos hace feliz es contemplar el horizonte.
Tal vez no he sido lo suficientemente clara contigo, tal vez no me he percatado de tus señales. Tal vez que no me des señales, es la señal que debo interpretar. Tal vez estás pensando lo mismo que yo, tal vez no. ¿Cómo puedo saberlo si no me dices nada? 
A veces me da un poco de no se qué conmigo porque ignoro en qué momento abrí esta caja de sentimientos, si a mi no me gustaba nadie, ni nadie se me hacía siquiera interesante. No me di cuenta cuando empecé a extrañarte cada semana y ahora estoy aquí, pensándote... dibujando probabilidades de miércoles a jueves. 
Tengo en claro lo que no quiero porque querer es esperar y esperar es hacerse ilusiones e ilusionarse siempre termina en decepción. Sin embargo, si quisiera algo sería poder conocer tu opinión sobre nuestra amistad. 
He estado orando para que Dios me deje ver su voluntad en este punto de mi vida, que si hay algo que deba sentir o evitar sentir pueda entenderlo sin que nadie salga lastimado. No quiero hacer la voluntad de mi corazón, por primera vez en mi vida quiero proceder con bien.

Sin embargo te extraño y tengo mi sonrisa lista para cuando te vea... :)

martes, 17 de febrero de 2015

Capitán Sospecha



Tiembla el sol, el silencio y el ruido,
resuena del grafito sus centellas.
Tiemblan tus manos y el destino,  
recelan tus respuestas y las estrellas.

No tiemblas de miedo,
ni de lo que aún no empiezas.
Sentimiento ajeno, forastero.
Cúpula convexa de tenue alivio.

No se tiembla de cantar te quiero,
se tiembla de afanes, de olvido.
Se tiembla de no releer tus besos...
hábito y/o vicio consentido.

Tiembla el Capitán Sospecha
apunto de embarcarse en tu navío.
Tu corazón ávido de indiferencia
y el mío ahíto de torpeza y frío. 

Nada tiene perspicaz sentido.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Un - happy birthday.

Un poema inmerecido, pero me gustaba y mucho.
Antes de borrarlo de otro blog, lo comparto aquí para que no se me olvide que un día amé.
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Tú lo sabes, que sonrisa

más hermosa y glamourosa
es la que con ternura
cada mañana me otorgas.

Tú lo sabes, que no existe brillo
que tranquilidad y paz
a mi humilde ser regale
cuando me miras como niño.

Tú lo sabes, porque eres
de mis suspiros el motivo
y de mis labios el deleite,
que por tu amor yo vivo.

Tú lo sabes, que de hombres
el más guapo e ideal
mi madre no pudo desear
...

Tú lo sabes, que felicidad
y amor solamente tú
puedes contestar.

Tú lo sabes, ES TU DÍA.
Brillas, brillas...
porque sólo brilla
el que amor y buena vibra
en su corazón germina.

Brillas de amor, de amor brillas.
Te amo.

lunes, 3 de diciembre de 2012