jueves, 21 de junio de 2012

Querido extraño: te extraño.

Exacto, para mis ávidas manos,
el espacio entre tus dedos yo extraño.
El runrún de tu varonil voz en mi interior,
y de tus distintivas palabras, su sabor.

Extraño, sobre mí, tu fija mirada
y que ni me digas nada, nada.
El risueño perfume de tu piel
y carente de besos esa noche cruel.

El valor de tu sonrisa perversa
y el encanto de tu risa traviesa.
Tu carita y la intriga de tus negros ojos,
tu espalda perfecta y tus hombros.

Extraño la estructura de tus labios
y lo que me cuentan tus abrazos.
El proceder sugestivo de tus besos,
y el saber que estoy en tus sueños.

Ese irresistible y elegante caminar,
La intensidad entre mi boca y tu respirar.
En tu pensamiento despertar y vivir,
extraño cada centímetro de tu existir.



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