viernes, 1 de junio de 2012

Éxodo fugaz.


Corriendo todo este tiempo te he buscado.
He ido de aquí a allá cual errante ave sin nido,
buscando ese cálido cartel que diga bienvenido.
De mi vida en el ágil momento, más raudo.

Corriendo siempre (nos) hemos (mal) vivido.
Y es lo placentero de mi precoz e hipotética vida,
me canso de ti, de todo y emprendo la huida.
Algún sentido de pertenencia me lo ha permitido.

Corriendo y huyendo de esta perversa vida bandida
porque no me gusta nada y no me siento segura.
Todo lo que pretendo son tus besos, amor y dulzura,
y a la vez nada que mañana nos provoque una herida.

Corriendo, imaginando y callando cual muda.
Sigo buscando, para amarte, el lugar adecuado
para sentirme viva, detenerme y quedarme a tu lado.
Ser real, auténtica, negarme a esta actitud ruda.

Corriendo vehemente nos hemos (mal) amado.
Porque siempre quise todo, siempre obtuve todo.
Yo no tengo rumbo, ni culpa, ni solución, ni método.
A tardía hora me doy cuenta en lo que (te) he fallado.


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