martes, 1 de mayo de 2012

Mayo, por fin.

Te amo Torreón
Hace un mes tenía tanto miedo del tiempo, de que pasara y yo me quedara estática viendo como la vida me dejaba atrás. Pero Abril llegó con su afable aroma y me enamoró, me dí cuenta de lo prodigiosa que es mi vida y lo portentoso del mundo. 


Abril y yo tomados de la mano llegamos a la tierra de donde nunca debí salir, ahí dónde cada regreso pienso, erróneamente, que encontraré todo pausado en la última vez y lo único con lo que tropiezo es con esos bríos recuerdos que no tengo pero que la gente me comparte. Sí, todo eso que me he perdido por estar quien sabe donde. 

Inspiration at the roof
Ir a Torreón es la experiencia que me revive y me levanta sin importar que tan profundo haya caído, es un spa para el alma. La gente suele decir que cuando regreso me veo más feliz y es porque ¡de verdad me siento feliz!

Me encanta Torreón, me desvive el sentirme lagunera, su color, el centro, la nieve de la Hidalgo, el agua celis, el estadio, el fútbol, la amplitud de sus calles, sus museos, sus plazas, sus lugares, los regionalismos, las salidas, la gente, mis amigos... mi familia. 
Y es por mi familia que el dolor más grande del corazón es una despedida. Me hubieran visto: era la loca del omnibus que iba llore y llore en el trayecto, repartiendo penas con la mirada a quien se cruzara en mi camino o a quien tuviera el arrojo de quedarse viendo para intentar descifrar mi lamento.
This is my year.
Porque aunque Saltillo es precioso, yo no quería regresar. Aquí me estaba esperando una vida de dolor, de sufrir... una existencia que no logró instalarse del todo. Porque no pasaron ni tres días de mi regreso cuando me enamoré del cielo, de la noche, del atardecer, de la luna, del viento, del sol, de la vida entera y me encomendé a Dios para que me guiara no hacia lo que yo neciamente quería sino a lo que fuera mejor para mí. Y así fue.
Últimamente tengo la insana costumbre de subirme a la azotea de mi casa a pensar en la gente que me rodea, a reflexionar sobre mi vida y lo que quiero, a aclarar mis ideas y sobre todo mis sentimientos. Es la mejor terapia emocional que he tenido ¡y vaya que he tenido algunas!
Pese a los pronósticos, la segunda mitad de Abril fue tan buena como la primera: amigos, tocada de Cabrito Vudú, comida china, toefl's, performances, escuela, idiomas, pijamadas, visa renovada, tuitcams, beisbol, cine, dublín, versus y mucha mucha azotea. ¡Aaah...y que decir de que estamos en la liguilla! ¡Dale Guerreros! 
Cabrito Vudú
Gracias a las personas que han estado conmigo y que hicieron de Abril el mes que no esperaba. Mayo ya está aquí y en sus primeras horas emprendió de la mejor manera. ;)
Me siento muy feliz, estoy terminando un ciclo y el que viene pinta de maravilla. Espero que sea un mes lleno de felicidad, amor y triunfo para todos. 
Buena vibra, Dios los bendiga.

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